Por favor.. estudio fotográfico Si.

28th February 2020 - Comuniones - 1 Comment -

En estas fechas piensas en lo mejor para tus hi@s para la primera comunión, vas a tu fotógrafo y te da la opción de hacer las fotografías en el estudio o en la calle.. bueno, el que no tiene estudio solo te las hara en la calle bajo la mirada de desconocios en un parque público o como casi todos en Liencres que no entiendo porqué (gente, marea alta, palos, petroleo), además, mi fuerte en las fotos de comunión probablemente sea el trato con los niños y mi forma de trabajar haciendo "el payasete" y con la niña solo en el estudio(los padres tendrán la posibilidad de ver la sesión de estudio a traves de una cámara) y no estoy igual en mi estudio que en la calle con la mirada de gente desconocida e incluso la presión de la familia mirándolo constantemente y dandole "sus· consejos, eso sin contar que los zapatos y el vestido se van a manchar o rozar, a la niña (mi hija hace este año la comunión) la cambio allí en la calle y la pongo su flamante vestido o la llevo vestida en el coche sin arrugar el mismo, !!ah!! el famoso pis que te probocan los nervios ya con el vestido puesto.. y recordad que vivimos en Cantabria   por lo cual solo los días que no llueva saldremos todos a hacer las fotografías "únicas" en Liencres con otros tres o cuatro fotógrafos que han tenido la misma idea única que nosotros.

Mi  estudio fotográfico no se parece a ninguno que yo conozca, con escenarios físicos, iluminación cinematográfica, efectos especiales en el que te citaré un día y a una hora para que podais sacar el vestido de la tienda y cogeremos hora en la peluqueria sin temor a que llueva y lo tengais que posponer, sin pasar frio ni arrugar el vestido, con un baño para ese pis 

Antes de decidirte por tu fotógrafo pasa a conocernos, visita nuestro estudio y te ayudará en tu decisión.

 

Mi máxima es que el/la niñ@ pase uno de los mejores ratos de su vida.

 

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" Cuéntame un Cuento "

10th April 2015 - Pre-boda - Comments -

                Allá por 1930, en un pueblecillo del interior de Cantabria, un fotógrafo con ganas de hacer algo diferente, decidió contactar con una joven para retratarla en la calle, a plena luz del día y delante de todo el que pasase.

               Alfonso, que así se llamaba el fotógrafo, quedó con Jéssica, en la vieja estación de tren donde firmaron un pequeño contrato, en el que el joven se comprometía a regalarla todas las fotografías que ese día se realizasen. La chica, a su vez, prometió olvidar el recato es esa misma estación y dejarse llevar para ser fotografiada.

                La tarde fue pasando y entre fotografía y fotografía. Las miradas se hacían más intensas y las conversaciones más profundas.

               Alfonso no podía dejar de disparar. Se sentía embrujado por los ojos de Jéssica que se había dejado arrastrar por las palabras del fotógrafo y se había olvidado del mundo.

                Sólo existían Fernando, ella y una vieja cámara de fotos.

                Y cada vez estaban más cerca, y cada vez se tocaban más y  así surgió el amor.

                Y los minutos se hicieron segundos,  las horas minutos y lo que empezó con un papel firmado , acabo de la única forma posible.

                Y así comenzó la historia de amor entre Alfonso y Jéssica, un fotógrafo con ganas de hacer algo diferente y una chica que solo quería unas fotografías.

 

                              

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